Siete maneras de ayudar a los cubanos mientras hacemos turismo

Siete maneras de ayudar a los cubanos mientras hacemos turismo
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Los que vivimos en la vieja y sofisticada Europa, a los ojos de los habitantes de Latinoamérica, tenemos manías menos agresivas que los provenientes de otras regiones, aunque en lo más profundo de nuestras relaciones aún medie ese complejo de colonias ultramarinas de antaño.

Siete consejos para viajar a Cuba

Cuando viajamos allá, no hay nada que descubrir. Todo está descubierto y funciona mejor o peor, pero funciona. ¿Acaso no nos quejamos de nuestra propia funcionalidad? ¿Acaso no sabemos lo que es una crisis? Que le pregunten a quien vive ahorrando hasta el último céntimo.

Que hacer y como disfrutar Cuba

Pues así viven muchos por allá, especialmente los cubanos, con décadas en un sistema político y económico marcado por el racionamiento. Pero como no seríamos políticos y sí turistas en busca de experiencias satisfactorias, podríamos disfrutar de su clima, sus playas, su naturaleza y su gente, a la vez que aportamos un granito de arena a su existencia.

Cuba es atípica

Cuba es atípica

Las diversas influencias ideológicas, raciales y culturales presentes en Cuba, la han convertido en sociedad y espacio únicos en su tipo a nivel mundial, algo que merece la pena conocer ahora, sobre todo cuando se avizoran algunas tendencias con el auge de pequeños negocios privados y la entrada de capital americano, a raíz de una supuesta normalización de las relaciones. Para que la experiencia sea plenamente valedera y amigable durante vuestra estancia, les proponemos algunos tips.

  1. No trate de cambiarlos

    Cubanos, no trate de cambiarlos

    Sea respetuoso y decente. Al conocerlos, no critique demasiado su modo de vida, pues recuerde que se ajusta a su contexto cotidiano. No entre en discusiones ideológicas o políticas innecesarias, aunque un debate siempre es fructífero para ambas partes y sobre todo para nuestro crecimiento personal. Por supuesto, vuestra opinión merece ser escuchada, pero los habitantes de la Isla suelen pecar de orgullosos y apasionados en el intercambio de ideas, independientemente de que estén a favor o en contra de vuestra propuesta. Se aferran a conceptos como la “autodeterminación”, por lo que influencias políticas externas pueden ser mal vistas por algunos ciudadanos y autoridades. Explote la gran ventaja de compartir el idioma y abunde sobre cómo vive y qué hace donde reside. Siempre será bien recibido y escuchado con atención.

  2. Aproveche la riqueza

    Aproveche la riqueza de Cuba

    Céntrese en disfrutar las potencialidades de un pueblo rico culturalmente, con su música, su pintura, su patrimonio, su naturaleza, sus playas y su gente, bella, hospitalaria y alegre, con elevado nivel de instrucción. No se estanque en lo que no le guste de allí. Tiene cosas que no verá o experimentará en ninguna otra parte: autos americanos de los años 50 del siglo XX circulando como nuevos, largas “colas” para hacer compras de cualquier tipo, famosos habanos, bebidas exquisitas y refrescantes, y una disposición permanente para la fiesta y el baile.

  3. Comparta lo que tiene, comenzando por su buena voluntad

    Comparta en Cuba lo que tiene, comenzando por su buena voluntad

    Si posee expreso interés humanista o proselitista, enrólese en la causa que más se le ajuste. Para ello, infórmese sobre programas y proyectos vigentes en la nación caribeña. Contacte con las autoridades consulares, diplomáticas o turísticas de cualquiera de las dos naciones, incluso a través de su agencia de viajes, para materializar su espíritu de solidaridad y buena voluntad. Indague sobre las ONG y brigadas internacionales que trabajan allí, o directamente con una organización isleña llamada Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Siempre habrá un jardín infantil, una escuela, una institución médica, donde su aporte será bien recibido.

  4. Deje propinas

    Deje propinas

    Aunque mucho se critica a los turistas por establecer un ambiente de dependencia a las divisas extranjeras, sin dudas apoyan a las familias relacionadas con los trabajadores de servicios. Sobre ellos se dice que son los menos necesitados, de acuerdo con los estándares en Cuba, pero muchos sostienen o ayudan a varios hogares y sería injusto generalizar.

  5. Conozca a la gente en su medio

    Conozca a los Cubanos en su medio

    Visite los barrios donde vive la gente común, especialmente de día y acompañado, para que conozca de primera mano sus alegrías y penurias, sus sentimientos y sus sueños. Experimente de cerca la idiosincrasia y el carácter de los cubanos. Converse con ellos y quizás allí se motive a ayudar con las propinas que no dejó en otro lugar. Alójese en hostales privados, contrate guías particulares (eventualmente, al menos) y coma en las célebres paladares (restaurantes privados) para que tenga otra visión de Cuba y su realidad, sin intermediarios.

  6. No derroche innecesariamente

    No derroche innecesariamente en Cuba

    Su imagen como turista depende del comportamiento. Consérvela favorable para los coterráneos que vengan detrás. Diviértase plenamente y disfrute a cabalidad todo lo que ofrece Cuba, que es mucho, pero no derrame lo que se le brinda aunque usted lo haya pagado. En un país con carencias materiales explícitas y problemas para obtener insumos a causa del embargo y otras razones, la frugalidad es de buen gusto. Piense en lo que a veces derrochamos en un restaurante bufé.

  7. Comparta las experiencias de su viaje

    Comparta las experiencias de su viaje a Cuba

    Comparta con sus amigos personalmente, en las redes sociales y en los portales especializados en viajes todas sus peripecias durante la visita a Cuba. El mundo de hoy necesita un turismo más preparado y responsable para aprovechar al máximo el tiempo y minimizar el impacto negativo en los destinos emergentes, sin depredación.

Empresas españolas en el turismo cubano

Empresas españolas en el turismo cubano

Las empresas españolas son pioneras en la introducción de capital extranjero en el turismo de la Isla. Desde la inauguración del hotel Sol Palmeras en 1990, administrado por Meliá, se han incorporado Iberostar, Globalia y Barceló, entre otras, con excelentes resultados.

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Los que vivimos en la vieja y sofisticada Europa, a los ojos de los habitantes de Latinoamérica, tenemos manías menos agresivas que los provenientes de otras regiones, aunque en lo más profundo de nuestras relaciones aún medie ese complejo de colonias ultramarinas de antaño.

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